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- 1998: El Círculo y el Punto, El Punto y el Círculo

Jornal O Diário da Manhã

Misticismo Sensual

A partir de hoy a las ocho de la tarde, el público puede visitar la exposición Caminos Recogidos, de la artista plástica Christina Oiticica, en Época Galería de Arte. Los trabajos de esta artista ya pasaron por grandes galerías de Europa y Estados Unidos, y ahora se presentan ante el público de Goiania.
La obra de Christina está cargada de una religiosidad sensual. Aunque a primera vista parezcan elementos discordantes, Oiticica consigue relacionar colores calientes a las referencias del universo femenino y a los símbolos del cristianismo sin escandalizar al espectador.
Hubo un antes y un después en el estilo de la artista marcados por un hecho que comporta religiosidad y devoción. En 1990, Christina realizó el Camino de Santiago de Compostela siguiendo los pasos del escritor Paulo Coelho, con el que está casada desde hace 23 años.

El camino místico realzó tanto la religiosidad como la feminidad de su obra. “A pesar de tratarse de un camino muy masculino, o tal vez justamente por eso, fue allí donde descubrí hasta qué punto el universo femenino siempre había formado parte de mi trabajo y de qué manera la religiosidad también estaba presente con obras que retratan a Nuestra Señora, al Sagrado Corazón, a Juana de Arco... La peregrinación me hizo consciente de esto”, reflexiona.
Desde entonces siempre procuró unir espiritualidad y pasión. Cuenta que en una de esas experiencias homenajeó a Juana de Arco usando la imagen de la santa en mujeres de diversas nacionalidades y características, como una musulmana, una geisha, o una habitante de una favela. “Mucha gente se escandalizó y dijo que estaba profanando la imagen de la santa. Pero no se trata de eso: yo creo que la divinidad forma parte de todo el mundo sin importar cómo la gente viva”, justifica.
Hoy en día, Christina Oiticica define su obra como “algo extremamente inclinado a la naturaleza como gran madre de todos los seres vivos”. Para plasmar más concretamente estos sentimientos, enterró alrededor de cuarenta lienzos, objetos y esculturas en lugares inusitados como debajo de piedras, en el lecho seco de un río, bajo el agua, o simplemente bajo la tierra.

““Quiero observar la acción de las cuatro estaciones en las telas implicando a los diferentes elementos de la naturaleza”, explica. Christina reveló que está buscando un lugar en Goiania para enterrar una de sus obras. Dentro de un año, aproximadamente, se desenterrarán las telas y se expondrá el conjunto. Tal proceso será registrado en vídeo y formará parte de la muestra.
Viviendo en una región de los Pirineos franceses, Christina tiene la oportunidad de vivenciar las estaciones de forma bastante definida, y eso le fascina. Como ella y Paulo Coelho viven en un hotel mientras permanecen en los Alpes franceses, Christina no mantiene allí un taller. Las grandes telas son pintadas al aire libre, incluso en época de frío.
Según ella, esto tuvo su lado positivo, pues la forzó a emplear otras formas de arte, como la instalación, el collage o la fotografía, y también a recurrir a otras herramientas, como es el ordenador.

ALGUNAS OBRAS INCLUYEN TEXTOS SELECCIONADOS DEL MARIDO

La influencia de Paulo Coelho en la obra de Christina se aprecia con facilidad. Trechos y símbolos místicos recurrentes en los libros de Coelho han sido llevados a las telas. Cuenta Christina que la espiritualidad fue la primera afinidad entre ambos. “Siempre he cultivado la intuición y a pesar de haber sido educada en un colegio protestante y de tener algunos prejuicios, siempre he sido muy mística”.
Christina recuerda que, cuando se conocieron, Paulo Coelho estaba un poco asustado con el misticismo a causa de algunas experiencias de magia negra vividas con Raul Seixas. “Creo que le ayudé a volver a vivir su espiritualidad sin miedo, dirigiéndola hacia lo positivo. Entonces él descubrió que sus conocimientos habían madurado, y decidió volver a escribir”.
Ella recorrió el Camino de Santiago cuatro años después de que Paulo Coelho hiciera lo propio, y desde entonces decidieron ir a vivir a un lugar más cargado de espiritualidad. La región de los Pirineos era donde se habían dado las apariciones de Lourdes y además hace frontera con España.
Para ella, los trabajos de ambos guardan cada vez más estrecha comunión. Chritina afirma que la exposición “Caminos Recogidos” y Once minutos, el último libro de Paulo Coelho, tienen mucho en común. Además de mostrar la unión de lo espiritual y lo material, las dos obras se basan en mujeres y en sus vidas diarias.


Vea también

   - Caminhos Recogidos
En prensa:

   - Isto é
   - Jornal da Tarde
   - Jornal O Popular


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