Otoño de 2008
05/11/08
Llegó el gran día de retirar los cuadros de Santiago, en el Patio de la Universidad de Geografía y Historia.
Elias Torres Feijo - Vicerrector de Cultura, yo y Carlos Calhom – Presidente de la Fundación Via Gallego en el Monte del Gozo y en Villafranca del Bierzo. Estaba completo el trabajo que me había propuesto a hacer.
Fue con una gran emoción que hice todo esto y me gustaría agradecer a todos que le ayudaron en este trabajo, fueron tantas personas y amigos que tengo casi miedo en olvidar alguien si empezar a mencionar los nombres.
Quiero agradecer a Santiago por me haber dado esta inspiración.
Fueron más de dos años en el Camino de Santiago entre idas y venidas. Agradezco a Virgen por su protección. Fueron momentos maravillosos, de comunión con la naturaleza, trabajando cerca de ella y también de tensión cuando tenía que resolver algún problema (por ejemplo de tener que transportar un cuando que no entrada en ningún coche o durante una entrevista en la cual tenía que explicar bien el propósito de mi trabajo o cuando el tiempo era muy corto para hacer todo lo que era necesario).
Pero siempre tuve manos amigas para ayudar-me.
Este Camino nunca se acaba, el es el inicio de muchos de mis cuadros que hoy se encuentran por todo el mundo.
Mi Camino es peregrino.
En el día 3 de octubre, estábamos en Puente la Reina para desenterrar los tres cuadros que habían quedado en Eunate, desde el mes de Mayo.
Después, fuimos a desenterrar la placa de cobre que había dejado allí, también en el mes de Mayo, en el Camino que pasa detrás del Hotel El Peregrino, en la entrada de Puente La Reina.
Los peregrinos que pasaban, miraban cautelosamente.
Era más una etapa realizada.
Después seguimos para la exposición en Ponferrada.
Llegamos en Villafranca del Bierzo en el final de la tarde. Jato empezó a escoger el local donde íbamos enterrar el corazón. Cogió su varita mágica y empezó a caminar lentamente. Cuando ella empezaría a moverse de arriba abajo – esto indicaría el mejor local. El trató de ubicar el sitio en varias direcciones.
El corazón.
Jato cavó, separando la tierra, desde las piedras hasta la más fina tierra. De allí brotó un agua que venía del altar de la Iglesia de Santiago, puse mi cuadro con el pigmento dorado.
Y la tierra fue puesta en camadas, desde la fina hasta las piedras.
El corazón fue allí dejado.
Luego después, Marcelo llegó de Santiago y Jato preparó una cena maravillosa.
Jato también abrió un champagne y todos brindamos a Santiago.
01/10/08
Cuando llegué a Santiago - esto quiso decir que la peregrinación de dejar mis cuadros en la naturaleza estaba completa. Pero algo me dejaba inquieta – sabía que el proceso no estaba totalmente finalizado.
Me recordé de la peregrinación de 1990 y de varias otras que hice posteriormente con mi esposo, y fue en este momento que me noté que faltaba un sitio.
Villafranca del Bierzo, sitio tan emblemático, donde existe una iglesia a Santiago, construcción románica de 1186 con su puerta Norte de cuatro arcos y su construcción escultórica que se llama “Portal del Perdón”. Los peregrinos que se veían en la imposibilidad de proseguir el camino, recibían la misma indulgencia que aquellos que llegaban hasta el final – en el Portal de la Gloria en Santiago.
También me recordé que cuando pasé por allí por primera vez, existía un refugio todo hecho de plástico. Volví algunas veces después y siempre encontraba Jato y su mujer Maricarmen. Jato es un personaje pero también tiene el don de cura en sus manos. Ya vi sus curas – y una de ellas fue administrada a mi madre.
Pensé que no podría no dejar un cuadro allí. Como iba en dirección a la exposición en Ponferrada, aproveché para sacar un corazón que había dejado en Viloria de Rioja con mis amigos hospitaleros: Acacio y Orietta.
 |
Después vestí mis quimonos que dejaría enterados en Santiago como una especie de homenaje al Camino sagrado de Kumano.
Y nos fuimos: Acacio, Galia (una nueva amiga que conocí el año pasado en Biarritz) Juliana, mi asistente y yo.
|